Comunidad de la Cruz Roja

Mi comunidad escogida es la de Cruz Roja de Viladecans Barcelona.

Los primeros pasos que doy para conocer las necesidades de esta comunidad es hablar con los técnicos que gestionan la entidad.

Me citan varias necesidades generales y otras que han surgido desde la crisis del coronavirus.

Las necesidades generales de mi población son:

Mayores: Acompañamiento a centros médicos, teatro, manualidades…

Familias: Banco de alimentos para familias en peligro de exclusión social

Niños: Refuerzo escolar para familias en peligro de exclusión social

Ocupación:  El equipo de voluntariado de ocupación refuerza a las personas y familias en situación de paro ayudándolos en su inserción laboral.

Emergencia coronavirus: Llamadas de información y concienciación sobre la crisis sanitaria y colaboración en caso de necesidad, atender, acompañar y ofrecer soporte a las personas en situación de vulnerabilidad.

Observo que el papel más importante de esta comunidad lo hacen los voluntarios, ya que sin ellos no sería posible llegar a todos los servicios que ofrecen.

Al preguntar en qué se puede mejorar, me dicen que con campañas que atraigan a nuevas incorporaciones de voluntarios, cartelería para anunciarlas, eventos…

He definido esta comunidad porque hace una gran labor social con unos problemas que están a la orden del día en nuestro entorno más cercano.

Para la gestión de voluntariado se dispone de grupos de Whatsapp y Telegram de las distintas promociones o campañas, un sitio web y una app para gestionar la formación de los voluntarios tanto presencial como on line, redes sociales como Facebook y Twitter, un boletín bimensual informativo, folletos de la memoria anual de la entidad, etc.

Otro papel importante lo tienen los socios, que gracias a su colaboración se pueden dotar a las familias más vulnerables de productos frescos y de primera necesidad.

A nivel estatal se cubren muchas más necesidades, pero me centraré en las anteriormente citadas para realizar mi trabajo de campo.

Aprovecho la ocasión para animaros a ser voluntarios.

Es una satisfacción personal muy necesaria, poder poner tu granito de arena.

 

Estudio de una comunidad de freelancers con ordenador

Desde hace algún tiempo trabajo por cuenta propia y desde hace ya más de un año, en casa. Anteriormente lo hacía desde un espacio de cotrabajo o coworking.

Tal y como lo establece la Fundeu,

“el término coworking se emplea para referirse a una forma de trabajo que permite a profesionales independientes, emprendedores y pymes de diferentes sectores compartir un mismo espacio de trabajo, tanto físico como virtual, para desarrollar sus proyectos profesionales de manera independiente, a la vez que fomentan proyectos conjuntos”.

Me parece una definición bastante acertada, ya que, en mi propia experiencia, son lugares en los que tenemos la libertad para trabajar de modo independiente, sin una oficina fija, pero al mismo tiempo son espacios en los que encontrar a otras personas que suelen tener intereses y motivaciones similares a las nuestras. 

Espacio de coworking o cotrabajo, antes del COVID-19

Lamentablemente, desde que el 12 de marzo de 2019 se produjo el primer estado de alarma en España, la situación ha cambiado para todos en mayor o menor medida. En el caso de los trabajadores autónomos o freelance que desempeñamos trabajos que se pueden desarrollar en este tipo de espacios compartidos, hemos tenido que “replegar velas” en espera de que amaine el temporal y volver a trabajar en casa. 

Con esta introducción pretendo definir el contexto de la comunidad que pretendo analizar desde el punto de vista de la etnografía. Se trata pues de la comunidad de los trabajadores autónomos que trabajan por cuenta propia desde sus casas con ordenadores. Si bien no es necesario analizar un objeto en esta actividad, me despierta interés conocer la relación que establecen los miembros de esta comunidad con sus ordenadores como herramienta de trabajo y comunicación.

En mi caso, el ordenador es algo más que un objeto tecnológico, se trata de un compañero de trabajo en el que confío y con el que comparto muchas horas cada día, yo diría que a veces, incluso demasiado. 

Mi compañero de trabajo, y el de tantos freelancers.

Pretendo realizar esta investigación de modo virtual por la situación actual de restricciones provocadas por el COVID-19 en la que seguimos inmersos, y para ello ya estoy desarrollando mi kit de campo para poder abordarla en los próximos días.